Dominio
La dirección que alquilás para que te encuentren. Generalmente se renueva anualmente. No tiene dueño permanente.
Este glosario es un punto de partida para que cuando hablemos de tu proyecto, sepamos de qué estamos hablando. Sin rodeos.
La dirección que alquilás para que te encuentren. Generalmente se renueva anualmente. No tiene dueño permanente.
La computadora donde se guardan tus archivos. Una máquina ajena que alquilás para que la web funcione.
La ingeniería interna. Es el motor. Nadie lo ve, pero si falla, no arrancás.
La carrocería y el tablero. Es la traducción del diseño a un lenguaje que el navegador entiende.
Un panel de control. Sirve para que edites tus textos, productos, servicios solo. Necesitás saber usarlo y mantenerlo.
Un protocolo de seguridad. El candado. Hoy es obligatorio para que Google no te marque como sitio peligroso.
Estructura y contenido. Es hacer que tu sitio sea fácil de leer tanto para personas como para buscadores. No hay trucos mágicos de posicionamiento rápido.
El corazón del mensaje. Una idea que se puede explicar por teléfono y se entiende.
El sistema de signos que te identifica. El logo es solo una parte; la tipografía, los colores y el uso del espacio completan el mensaje.
Una firma gráfica. Debe ser simple para que se pueda grabar en una birome o pintar en una pared sin perderse.
El sentido común aplicado a la navegación. Si el usuario tiene que pensar dónde hacer clic, el diseño falló.
La estética de los elementos interactivos. Es el “cómo se ve” lo que el usuario toca.
La estructura invisible que ordena los elementos. Sin grilla, el diseño es ruido visual.
Es el aire necesario para que el ojo descanse y el mensaje se lea, no un desperdicio de espacio.
Es lógico. No tenés por qué saberlo. Vos sabes de tu negocio, asi que hablemos de eso.